Del 16 al 24 de octubre
lunes, 19 de octubre de 2020
martes, 6 de octubre de 2020
QUINO Y MAFALDA
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| Este gran historietista falleció el pasado miércoles 30/9/20 |
QUINO era Joaquín Salvador Lavado Tejón, llamado desde pequeño así para distinguirlo de su tío, el ilustrador Joaquín, quien despertó su vocación de dibujante desde muy chico. Cuando murió su mamá, empezó a estudiar en la Escuela de Bellas Artes de Mendoza; cuando murió su papá, a sus 17 años, abandonó la escuela, para convertirse en autor de historietas cómicas.
Pronto vendió su primera obra y se estableció en Buenos Aires. En 1960 se casó con Alicia Colombo, decidieron no tener hijos; luego, en 1976, por el golpe militar, se exiliaron en Milán, Italia; y vivieron entre Madrid y Buenos Aires.
Poco después hacía dibujos publicitarios, publicó su libro recopilatorio: Mundo Quino. Y en 1963, le encargaron unas páginas para una campaña de publicidad encubierta para la empresa de electrodomésticos Mansfield, entonces creó el personaje de Mafalda. La campaña no llegó a realizarse, pero fue publicada en diarios y revistas, luego un libro, y recorrió países, traducida en otros idiomas.
Aunque Mafalda y sus amigos son sus personajes más famosos y amados mundialmente, Quino creó otros tantos -que salían en el diario Clarín- de un humor crítico y agudo.
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| Pueden ver su escultura en San Telmo, en la esquina de Defensa y México, cerquita de donde vivían Quino y su esposa, en la Ciudad de Buenos Aires. |
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lunes, 5 de octubre de 2020
Ida y vuelta 1
Ahora, para estar en contacto, vamos a mandarles siempre algún papelito o textos, que deben devolvernos la próxima semana de bolsones y tareas; o mandarnos foto para el Facebook de Biblioteca.
https://www.facebook.com/groups/355950688890595
Semana de las artes
lunes, 21 de septiembre de 2020
Feliz primavera!!
Feliz y soleado día pequeños estudiantes de todos los grados!!
miércoles, 9 de septiembre de 2020
Un clásico reversionado, ¿lo conocés?
Caperú y el Lobo narrada por Marina
Una de las historias más conocidas en el mundo infantil, pero más picante o peligrosa...
Conocen también al autor de esta versión perversa, Roald Dahl es el que escribió Las Brujas, Matilda, Charly y la fábrica de chocolate... Todas hechas película, ¡muy buenas!
le entró un hambre espantosa al señor Lobo,
así que, para echarse algo a la muela,
se fue corriendo a casa de la Abuela.
“¿Puedo pasar señora?”, preguntó.
La pobre anciana, al verlo, se asustó
pensando:
”¡Este me come de un bocado!”
Y, claro, no se había equivocado:
se convirtió la Abuela en alimento
en menos tiempo del que aquí te cuento.
Lo malo es que era flaca y tan huesuda
que al Lobo no le fue de gran ayuda:
“Sigo teniendo un hambre aterradora...
¡Tendré que merendarme otra señora!”
Y al no encontrar ninguna en la nevera,
gruñó con impaciencia aquella fiera:
“¡Esperaré sentado lo adivino
Caperucita Roja está en camino!”
Y porque no se viera su fiereza,
se disfrazó de abuela con presteza,
se dio laca en las uñas y en el pelo,
se puso la gran falda gris de vuelo,
zapatos, sombrerito, una chaqueta
y se sentó en espera de la nieta.
Llegó Caperucita a mediodía
y dijo: ”¿Cómo estás abuela mía?
Por cierto, ¡me impresionan tus orejas!”
“Para mejor oírte, que las viejas somos
un poco sordas”.
”¡Abuelita, qué ojos tan grandes tienes!”.
”Claro, hijita, son los nuevos lentes
mirándola con gesto angelical,
mientras se le ocurría que la chica
iba a saberle mil veces más rica
que el plato precedente. De repente
Caperucita dijo:” ¡Qué imponente
abrigo de piel llevas este invierno!”
El Lobo, estupefacto, dijo:” ¡Un cuerno!”
O no sabes el cuento o tú me mientes:
¡Ahora te toca hablarme de mis dientes!
¿Me estás tomando el pelo...? Oye, mocosa,
te comeré ahora mismo y a otra cosa”.
Pero ella se sentó en un canapé
y se sacó un revólver del corsé,
con calma apuntó bien a la cabeza
Y –¡pam!– allí cayó la buena pieza.
...
Al poco tiempo vi a Caperucita
cruzando por el bosque... ¡Pobrecita!
¿Sabes lo que la descarada usaba?
Ninguna caperuza desfilaba.
A mí me pareció de piel de un lobo
que estuvo una mañana haciendo el bobo.














